Desde los años gloriosos de doña Regina 11 y sus predicciones que siempre llegaban dos años después de las tragedias, no teníamos una cita con lo patético como lo tuvimos esta semana con el psiquico de la Fiscalía General de la Nación.

¿Y qué tiene que ver esto con la reaparición de la "divosauria" colombiana Virgina Vallejo?

Pues que Colombia está viviendo la narconostalgia, fenómeno lógico que aparece cuando sentimos (el mundo es de percepciones y no de realidades) que eso del narcotráfico es fenómeno del pasado. Entonces comenzamos a ver con nostalgia y con algo de morbo las historias vaginales de aquellas mujeres cuyo bikini a lado de la piscina hacía una Miami criolla, y un guardaespaldas sapo hacía un capítulo en vivo de Miami Vice.

Parte de esa nostalgia son aquellos psíquicos legendarios que le decían a los narcos como escapar y que les daban las fechas más apropiadas para que mandaran el cargamento. Por eso Colombia entera se deleitó con la entrevista de Alvaro García al psíquico de la fiscalía.

¿Será posible que los funcionarios de la Fiscalía a quienes todos les pagamos el salario, se pasen su día laboral buscando muñecos de voodoo en las materas de la oficina? ¿Será posible que un psíquico le diga a Colombia que el Fiscal es Zeus, él mismo es Perseo y el chisme y la mentira son la Medusa, como si se tratara de una obra de teatro que organizan en los colegios para el Dïa del Idioma?

Ese mundo de la Hacienda Napoles, esos días gloriosos del "Patrón" parecen estar de vuelta. No en la realidad sino en la fantasía de todo aquel que quiere lograr una entrevista en prime time, y en la mente de un país que busca los íconos populares que lo hicieron famoso en el mundo entero.

Tip de estilo: La camisa con la silueta de Pablo Escobar como si fuera el Che es tal vez "too much" pero no descarten las cadenas doradas y los collares brillantes. Si no es por la nostalgia de los narcos lo será por los señores de Calle 13.